(San Miguel Nepantla, México, 1651- Ciudad de México, 1695), poeta, dramaturga (comedias y autos sacramentales), narradora y religiosa del barroco tardío. Ella misma, en una carta que es una declaración de derechos intelectuales de la mujer reconoce que pasó casi toda su vida en un convento no tanto por vocación religiosa como por ser el lugar donde alguien como ella podía tener acceso al aprendizaje y la cultura. Es autora de una pieza única en el barroco, el largo poema (mil versos) filosófico “El sueño”. Por la importancia de su obra, recibió el sobrenombre de «el Fénix de América». En su heterodoxa obra converge la cultura de Nueva España (México colonial), el culteranismo gongorino, el conceptismo quevedesco, los temas religiosos y el amor profano.
Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:
si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?
Combatís su resistencia,
y luego con gravedad
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.
Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo…
Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.
Opinión, ninguna gana,
pues la que más se recata ,
si no os admite, es ingrata
y si os admite, es liviana.
Siempre tan necios andáis
que con desigual nivel
a una culpáis por crüel
y a otra por fácil culpáis.
¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende
y la que es fácil enfada?...
Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas…
Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis…


C/Islas Aleutianas, nº 28. 28035 Madrid.
Teléfono: 91 376 85 60, Fax: 91 376 85 64,