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¿Qué son los psicofármacos?
Guía para Mujeres sordas

Psicofármacos: ¿Sabes qué son?

¿Para qué se toman?

En las farmacias hay más de cien tipos diferentes de psicofármacos. Se organizan en cuatro grandes grupos: benzodiacepinas, antidepresivos, neurolépticos y estabilizadores del ánimo. Los más habituales son las benzodiacepinas y los antidepresivos.

BENZODIACEPINAS

También llamados tranquilizantes y ansiolíticos. Los más conocidos son Alprazolam, Diazepam, Lexatín, Lorazepam, Orfidal, Trankimazín, Tranxilium o Zolpiden. Relajan la actividad cerebral. Disminuyen la sensación de ansiedad y el nerviosismo, y ayudan a dormir mejor y alivian la tensión muscular.

NEUROLÉPTICOS

También llamados antipsicóticos. Los más conocidos son el Haloperidol, Olanzapina o Quetiapina. Ayudan a controlar la confusión, la agitación o los delirios, que son síntomas propios de la psicosis y la esquizofrenia. También se recetan a personas con dolores físicos permanentes que afectan a los nervios.

NEUROLÉPTICOS

También llamados antipsicóticos. Los más conocidos son el Haloperidol, Olanzapina o Quetiapina. Ayudan a controlar la confusión, la agitación o los delirios, que son síntomas propios de la psicosis y la esquizofrenia. También se recetan a personas con dolores físicos permanentes que afectan a los nervios.

ESTABILIZADORES DEL ESTADO DE ÁNIMO

El más conocido es el Litio. Equilibra el estado de ánimo evitando cambios bruscos. Para personas que cambian de estar pasivos a muy activos, de forma repentina y exagerada. Reduce la sensación de enfado y la impulsividad (actuar sin pensar).

Cada vez más profesionales de la medicina reconocen que recetan psicofármacos para superar dificultades de la vida diaria o problemas psicológicos temporales.

Por ejemplo, una persona va a su médico o médica y cuenta que se siente triste, nerviosa, que tiene una sensación de agobio o un problema que no logra resolver. Esta situación le hace no poder dormir bien y además puede que también le duela el cuello y la espalda.

La persona toma la medicación que le dice el médico o la médica y se siente mejor: consigue dormir mejor, tiene más energía, los problemas le preocupan menos. Pero sólo tomar la medicación, no va a solucionar el problema.

En resumen…

Hay diferentes tipos de psicofármacos: para disminuir la ansiedad, para la depresión, para los delirios, para equilibrar el estado de ánimo, etc. pero es necesario saber ¿por qué tengo ansiedad o estrés?, ¿por qué duermo mal? o ¿por qué estoy triste?. Puede que necesite apoyo psicológico y social para entender qué está pasando. También es importante aprender a superar los conflictos habituales de la vida de forma natural, sin depender siempre de la medicación.