Las preguntas que te harán en la entrevista de trabajo serán, “¿Por qué quieres trabajar aquí?, “¿Qué sabes de la empresa?”, “¿Has trabajado en esto antes?”.
Tu respuesta debe incluir, las cosas que tú sabes de la empresa. También dos o tres cosas que te gusten sobre el puesto de trabajo, una habilidad positiva tuya relacionada con el puesto de trabajo. Di que te gusta la relación con las personas, el trabajo en equipo y que tiene capacidad de trabajar mucho. Es fácil, por ejemplo: “Conozco sus centros de estética, los he visto en los centros comerciales. Tiene muy buena imagen y cada vez parece que van más clientes. Están abriendo muchos locales y tienen una imagen novedosa. Pienso que puedo trabajar en su empresa, me gusta el trato con las personas, trabajo con rapidez y creo que tengo habilidad”.
“He estudiado una FP de técnico de gestión administrativa. Su empresa es conocida y tiene prestigio. Estaría orgullosa de poder formar parte de su equipo de trabajo y soy bastante ágil trabajando. Manejo todos los programas informáticos básicos y puedo aprender con facilidad otros programas. Tengo capacidad para organizar documentos y suelo mantener buenas relaciones con el equipo”.
Algunas veces hacen preguntas un poco difíciles, con trampa. Por ejemplo “¿Estarías dispuesta trabajar muchas horas al día?”. Tu respuesta debe ser muy educada, pero también real. La persona entrevistadora quiere observar tus habilidades para responder a preguntas difíciles. Responde, por ejemplo: “Tengo capacidad para hacer bien mi trabajo. Me gusta centrarme. Lo importante es no distraerse y no perder el tiempo. Estoy dispuesta a trabajar por el bien de la empresa con energía. Por eso creo que haría todo lo posible por cumplir con mi trabajo dentro de un horario normal”.
También pueden preguntarte “¿Trabajaría fuera de la ciudad dónde vives?”, “¿Aceptarías trabajar los fines de semana?”, “¿Tienes flexibilidad horaria para trabajar en turno de mañana o de tarde?”, “¿Te puedes desplazar utilizando tu coche?”. Piensa bien tus respuestas antes de la entrevista. Muchas veces en la entrevista de trabajo, con nervios, respondemos a todas las preguntas diciendo “Sí, Sí, Sí”. Pero tenemos que responder “Sí” o “No”, dependiendo de nuestra situación. Porque después hay que cumplir nuestro compromiso.