
Si no conoces mucho Internet prueba a navegar e investigar. Pregunta todas tus dudas a alguien de confianza o infórmate sobre algún taller o curso para adultos, ya verás todo lo que ofrece Internet.
Charla abiertamente con tus hijos o hijas sobre Internet. Verás que tienen mucho que contarte, así te harás una idea del nivel de conocimiento que tienen y si lo usan de forma responsable.
Infórmate sobre los mecanismos de control que existen para limitar el uso de Internet por los más pequeños y restringir el acceso a determinadas páginas web.
Establece con tus hijos e hijas unas normas básicas de uso de Internet: tiempo, horario, para qué usarlo, etc.
Coloca el ordenador en un lugar a la vista de todos, el salón o el comedor puede ser un buen lugar. No hace falta que seáis “policías” pero os dará una idea de para qué lo usa.
Aunque podáis pensar que vuestros hijos o hijas saben mucho más, vosotros también podéis enseñarles cosas como por ejemplo a ser responsables usando Internet, al igual que hacéis en vuestro día a día. En esta página web podéis ver cómo usarlo de forma responsable.
Igual que seleccionas libros o películas adaptadas a su edad también hay páginas webs para los más pequeños. En www.chaval.es encontrarás mucha información al respecto.
Ante un posible peligro (material pornográfico, si reciben correos extraños, etc.) no dudes en hacer algo al respecto: habla con él o ella y denunciadlo, en la policía, en la oficina de defensa del usuario, etc.
Podéis hacer que navegar por Internet sea algo familiar y que podáis compartir: buscar información para alguna tarea escolar, ver las actividades de ocio de tu localidad, buscar una dirección, fotografías de animales exóticos, etc.
Los ordenadores suelen guardar un registro de las páginas web visitadas. Para verlo, puedes pinchar en el “historial” del navegador cuando abras Internet.
Si te gustaría conocer a sus amistades “reales” por qué no también sus amistades “virtuales”.
Si te cuenta o te enteras de que ha hecho “algo malo” (ha quedado con algún desconocido, ha entrado en algún chat para adultos, etc.) ante todo mucha calma... Charla con él o ella y hazle ver que es peligroso y que confíe en ti para contarte lo que sea. La comunicación con tu hijo o hija es fundamental ¡SIEMPRE!.
Existen muchos juegos para jugar en Internet con otras personas. Muchos de estos juegos, tienen la opción de poder comunicarte o chatear con tus oponentes. Puede darse el caso de que a través de estos juegos y sus chats, establezcan contacto con desconocidos.
Acuerda con tu hijo o hija algunas normas para usar las redes sociales: tiempo de uso, qué hacer ante algo “sospechoso”, etc.
Seguro que muchas veces has controlado a tu hijo o hija cuando juega en el barrio, le “echas un ojo”… también puedes hacerlo cuando juegan en Internet.