¿Qué son los psicofármacos?
Guía para Mujeres sordas

Consejos para sentirse bien

Usa bien los psicofármacos

Un primer consejo: una buena relación con tu médico o médica es importante, porque vas a necesitar seguimiento. Cuando vayas al centro de salud solicita intérprete de lengua de signos. No acudas con familiares, pareja o amistades, porque vas a tener que contar información muy íntima. Cuéntale con detalle cómo te sientes, e intenta explicarle lo que significa ser mujer sorda y cómo es tu día a día. Es importante que informes de los momentos del día donde no puedes comunicarte en lengua de signos y las situaciones donde te sientes aislada o menospreciada. Pregunta todas las dudas que tengas. Informa si estás tomando otro medicamento y si consumes algún tipo de droga. Sigue las indicaciones que te dé, cumple el número de pastillas y la frecuencia.

Este tipo de medicación siempre debería ser temporal. Las benzodiacepinas y antidepresivos son buenos para hacernos sentir mejor, para recuperar energías y desbloquearnos si estamos paralizadas. Por eso, se deben tomar por un tiempo corto, entre cuatro a seis meses, aproximado.
Si pasados unos seis meses no volvemos a la normalidad sería conveniente combinar psicofármacos y terapia psicológica. Es importante saber que la medicación no va a resolver los problemas. Los problemas los tenemos que resolver nosotras, y si lo necesitamos con ayuda de profesionales de la psicología o del trabajo social.

No tomes alcohol mientras tomes psicofármacos, ni otras drogas como cannabis o cocaína, por ejemplo.

Recuerda que es probable que al empezar a tomar esta medicación te sientas adormecida.

No tomar psicofármacos estando embarazada, se puede dañar al feto.

No dejes de tomar psicofármacos por tu cuenta. Es necesario dejarlos poco a poco y con control médico.

No dejes de tomar psicofármacos por tu cuenta. Es necesario dejarlos poco a poco y con control médico.







Las intervenciones psicológicas y psicosociales dan los mejores resultados. Es recomendable participar en terapias, talleres o grupos para mejorar nuestra autoestima, habilidades sociales, conocer nuestras emociones y aprender a relajarnos de manera natural. También ir a espacios donde poder relacionarnos con otras mujeres sin barreras de comunicación, allí te sentirás identificada y no te juzgarán.